Genoma Laboratorio asistió el pasado miércoles, 13 de diciembre, a la Jornada sobre Salud del Suelo y sostenibilidad en el sector agrario, representado por el socio fundador, Alfonso Lucas.
La jornada, que tuvo lugar en Ricote Valley Hub, contó con la presencia de numeroso público y entre los ponentes que participaron, y hay que destacar la presencia de Manuel Pimentel, ex ministro de Trabajo y en la actualidad, agricultor, ganadero, editor, novelista, divulgador, entre otras actividades culturales y divulgadoras.
Durante su intervención, puso de manifiesto la actual situación de la corriente de opinión mayoritaria entre los consumidores, en el sentido de que queremos alimentos seguros, sanos, abundantes y baratos, pero no queremos agricultura, ganadería ni pesca.
Consideramos esas actividades como contaminantes, destructivas del medio ambiente, y paradójicamente, por ejemplo, consideramos respetuosas con el medio ambiente, la instalación masiva de plantas solares, que limpian el suelo de hierbas a base de herbicidas, aplican hormigón por toneladas y cubren de hierro y cristal toda la superficie, convirtiendo la zona en algo antinatural, por muy sostenible que sea la energía que producen.
Esta doble manera de pensar y actuar, nos está llevando a una reducción paulatina de la superficie de cultivo, modificando así la ley de la oferta y la demanda. Si no hay tanta producción, por abandono o por quiebra del agricultor, la oferta decae y los precios suben.
Su hipótesis es que seguirá evolucionando en ese sentido la situación, hasta que los alimentos constituyan un artículo de lujo y solo una élite pueda pagarlos.
Esa es la venganza del campo: Me olvidáis, me despreciáis, pues ahí tenéis las consecuencias, precios inalcanzables para la mayoría.
A pesar de todo, opina que estamos en un momento adecuado para que las cosas cambien, y empecemos a cambiar nuestra visión sobre el campo, la ganadería y la pesca.
Concluyó que debemos evaluar si realmente las cosas son como imaginamos que son, o como deben ser, y recuperar la confianza en los agricultores, los ganaderos y los pescadores, ya que ellos trabajan para dar de comer a sus hijos, y no solo eso, sino también a los hijos de todos los demás.
No lo olvidemos, porque si lo hacemos, pagaremos caro el olvido.

